Avolar

Vuelos y Guías de Turismo

Avolar

Archive for the ‘Blog De Viajes’ Category

Arquitectura Quintanarroense

No hay realmente un estilo arquitectónico en Quintana Roo que forme parte de los atractivos turísticos. Lo que más se puede acercar se encuentra listado en “Zonas Arqueológicas”, e incluso algunos centros comerciales podrán llamar la atención por sus diseños, pero no representan estilos definidos.

San Miguelito

Dentro de la Zona Hotelera de Cancún, que se encuentra en el kilómetro 16.5. Es la tercera de las zonas arqueológicas dentro de la Zona Hotelera de Cancún, abierto diariamente de 10:00 a 18:00 horas.

Tulúm

Este sitio se localiza a 128 kilómetros al sur de la ciudad de Cancún. Su nombre en maya significa “Cerco o muralla”, debido a que los mayas construyeron una muralla alrededor de este centro, el cual quedó comunicado al exterior únicamente por cinco accesos. En su interior se encuentra el edificio llamado Castillo, que fue construido sobre una elevación rocosa natural que realza su altura. Otro edificio interesante es el Templo de los Frescos. Se cobra cuota de admisión y hay guías disponibles.

Kohunlich

Situado en el km 9 autopista 186, este asentamiento maya fue descubierto en 1912 por el arqueólogo Raymond Merwin. El sitio es grande, poco más de 8 hectáreas, pero como la mayoría de las ruinas mayas muchos de los edificios permanecen debajo de la selva. La zona registra su primer asentamiento en el año 200 a de C. La mayoría de las estructuras fueron construidas en el período clásico temprano entre 250 a 600 d de C. La mejor forma de explorar este sitio es alojándose en Bacalar. Hoteles en Bacalar, Quintana Roo hay muchos y para todos los presupuestos por lo que no tendrás problema alguno para encontrar el que se ajuste a tus necesidades y presupuesto.

Yamil Lu’um

Kilómetro 12.5 de la zona hotelera. Yamil Lu’um es un pequeño sitio arqueológico que consta de una sola plaza y se ubica en el kilómetro 12.5 de la zona hotelera; se encuentra abierto al público todos los días de 10:00 a 18:00 horas y la entrada es gratuita.

Chichén Itzá

kilómetro 201 al oeste de Cancún rumbo a Mérida. Cuando llegues a Chichén Itzá vas a quedar admirado ante el imponente Castillo, que mezcla la influencia tolteca y maya, y está cargado de simbolismos cósmicos. Sus cuatro lados constan de 365 escalones, que representan al año solar, 52 paneles, uno por cada año del siglo maya, y 18 terrazas, que son los meses del año religioso.

Cobá

Se localiza a 170 kilómetros al sur de Cancún. Este magnífico sitio arqueológico está rodeado por la selva y por cinco lagos de agua dulce. La pirámide principal, conocida como Nohoch Mul, tiene una altura de 40 metros.

10 Consejos para reserva vuelos baratos

Hoy en día reservar un vuelo es una tarea muy sencilla, sin embargo es común pagar más de lo que hubiéramos deseado. Estos consejos te ayudarán a ahorrar dinero en tu próxima reserva:

  1. Aplica la regla de 24 horas. Después de reservar revisa la tarifa el día siguiente. Si disminuyó, llama a la aerolínea a cancelar, por lo general no hay penalidad en una situación así.
  2. Toma vuelos de último minuto. Es bien sabido que las aerolíneas reducen los precios cuando no pueden vender todos los asientos del fin de semana. Los martes envían emails a viajeros que se suscribieron a este tipo de alertas. Los viajeros pueden salir viernes o sábados y regresar lunes o martes.
  3. Viaja los miércoles. Es el día más barato para volar según FareCompare.com
  4. Revisa Twitter y Facebook. Las aerolíneas han estado experimentando con promociones a través de estas redes sociales. Pero tienes que ser rápido: algunas ofertas se terminan en unas cuantas horas.
  5. Vuela con dos aerolíneas distintas. La mayoría de las aerolíneas venden vuelos sencillos a precios razonables. Lo que significa que el vuelo de ida te puede salir más barato por una aerolínea y el de regreso a mejor precio por una aerolínea diferente.
  6. Utiliza Skyscanner. Este portal te ayudará a encontrar vuelos al mejor precio. Puedes consultar guía Skyscanner para aprender a utilizar este útil buscador.
  7. Conviértete en viajero frecuente. Conviértete en miembro de los programas de viajero frecuente de las aerolíneas o bien paga con tarjetas de crédito que ofrezcan recompensas como millas.
  8. Vuela temprano. Por lo general el primer vuelo del día es el más económico. Los siguientes más económicos son después de la comida.
  9. Busca ofertas en la mañana. Por lo general las aerolíneas lanzan sus promociones temprano en el día.
  10. Reservas con 6 semanas de anticipación. Un estudio de Airlines Reporting Corporation reveló que el mejor periodo para reservar tu vuelo es con 6 semanas de antelación.

Playas de Jalisco: Bahía de Navidad y Los Arcos

Barra de Navidad

Cómo llegar

Localizada en una caleta al extremo sur del litoral Jalisciense, en el suroeste del Estado, está la Bahía de Navidad. Desde la Ciudad de México se puede llegar vía aérea al Aeropuerto Playa de Oro de Manzanillo Colima. Entre estas dos ciudades se tienen vuelos diarios que hacen el trayecto hacia este destino en 40 minutos. La distancia entre el Aeropuerto de Manzanillo y Barra de Navidad es muy corta, un taxi te transportará en tan solo 20 minutos. De igual forma puedes quedarte algunos días en Colima y por el hospedaje no te preocupes que Trivago te orientará hacia la opción que más se ajuste a lo que busques, todas las alternativas de la mejor calidad.

Descripción

Se trata de una amplia bahía con una extensión aproximada de 3.5 kms., que dispone de diferentes playas de arena dorada, color trigo, y aguas cristalinas con temperatura promedio de 26 a 28 grados centígrados. En sus aguas abundan las especies marinas, entre las que podemos mencionar: pez vela, atún, marlin, mojarra, lisa, etc. y, en la zona costera: el jabalí, venados y ocelote. La abundante vegetación que circunda su paisaje consiste en tules, lirios, verdolagas de agua, palmeras, pino, encino y oyamel, entre otros. Las playas más importantes localizadas en esta Bahía son: la de Barra de Navidad, con pendiente y oleaje fuerte; la de Melaque, que es un poco más tranquila que la anterior, además de varias playas mas pequeñas de singular belleza, como: El Palmito, Majahua y el Tamarindo, que sólo son accesibles trasladándose en lancha. Todo este sitio tiene como principal caracteristica su rara y agreste belleza, en donde disfrutarás el mar, el sol y sus pacíficos paisajes, todavía inalterados por los grandes desarrollos turísticos.

Actividades

Estas playas permiten al visitante realizar todo tipo de deportes acuáticos como: buceo, pesca deportiva, snorkeling, windsurfing, natación, surfing, motonaútica, remo y veleo. También encontrarás todo tipo de artesanías regionales entre ellas: objetos de ámbar, vidrio soplado, accesorios elaborados a base de conchas y caracoles. Y para agradar al paladar, podrás disfrutar de la exquisita fruta tropical de la región, además de degustar platillos de mariscos y bebidas típicas.

Recomendaciones

Tomar las precauciones normales al practicar deportes acuáticos y no exponerse a accidentes innecesarios. Usar ropa adecuada según la actividad que quieras desarrollar e ir bien protegido contra los rayos solares. Entre los atractivos y eventos importantes en Barra de Navidad, destaca el Campeonato Internacional de Pez Vela, Marlín y Dorado con duración de cuatro dias, en la tercera semana de Enero; el Torneo Internacional de Marlin, que tiene lugar del 31 de Mayo al 2 de Junio y el Torneo Internacional de Pez Vela, cuya celebración coincide con las Fiestas Patrias, el 14 y 15 de Septiembre. En Bahía de Navidad, el clima es agradable todo el año; los meses con lluvias son: Junio, Julio y Agosto.

Puerto Vallarta

Cómo llegar

El ecosistema marino y reserva ecológica “Los Arcos” está al suroeste de Puerto Vallarta, dentro de la Bahía de Banderas, localizada en la Región Occidente del País. Desde la Ciudad de México le tomará al visitante tan sólo una hora de vuelo. Existen varias líneas aéreas que comunican ambas ciudades con muchos vuelos diarios. Ya en el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta, el sevicio de taxi y minibus, te conduce al centro de la ciudad en un tiempo estimado de 15 minutos.

Descripción

“Los Arcos” son un conjunto de tres peñas de diferente tamaño rodeadas completamente por el mar. El peñasco mayor tiene en su interior, un túnel ó pasaje natural con una altura aproximada de 25 metros que asemeja un enorme arco. La flora en la parte superior de las rocas es escasa, compuesta principalmente por seto de isla. En cuanto a la fauna, cuenta con diferentes tipos de especies, ya que es una zona de reproducción de aves marinas entre ellas: el pelícano, la gaviota, pájaro bobo y la cigueña. También alberga a mamíferos marinos, como delfines, ballenas y una amplia y variada muestra de especies de organismos oceánicos que mediante el buceo es posible observar en su medio natural, como: el pargo, langosta, mero, morena, peces tropicales, y la más importante de todas, la tortuga marina llamada “Golfina”. Esto constituye un atractivo ideal para realizar paseos turísticos en lancha, ya que es una zona de reproducción de aves marinas.Durante la primavera, uno de los espectáculos mas sorprendentes es el de la tortuga “Golfina” y los delfines, además de que la zona de “Los Arcos” posee gran belleza submarina. Forma parte de los recorridos que realizan algunos yates, de circuitos turísticos que parten diariamente de la marina a las 09:30 hrs. En la década de los 80’s recibió declaratoria de zona de protección para especies marinas, delimitando como reserva una superficie de aproximadamente seis mil metros cuadrados.

Actividades

Entre las actividades sobresalientes en Puerto Vallarta, destacan la práctica del buceo, la pesca de atún, pez vela, dorado, mojarra y bonito, así como de todo tipo de deportes acuáticos. Puerto Vallarta es más que playas, te ofrece también la posibilidad de paladear selectos platillos de la cocina regional, nacional e internacional y pasar un buen rato en algún centro nocturno. Este destino cuenta con una gran variedad de hoteles que sin duda se ajustarán a tu presupuesto, para ello Trivago te ofrece las mejores alternativas para que tu estancia sea de lo más placentera. Para el que lo prefiera, es grato recorrer la ciudad que tiene zonas de paisaje, barrios interesantes, galerías de arte, tiendas de artesanías y el templo de la Virgen de Guadalupe o bien, ir a la Isla del Cuale a visitar el Museo de Arqueología o recorrer la zona arqueológica de Ixtapa, constituida por 29 montículos, a sólo 15 kilómetros al norte de Puerto Vallarta. Si deseas visitar los puntos de interés en la bahía, hay yates que llevan a diversas playas entre ellas a Princesa Yelapa y Boca de Tomatlán. Cerca de Yelapa está la cascada de igual nombre con una altura de 35 metros, donde puedes disfrutar de un refrescante baño y gozar de una rica vegetación tropical. En suma, gozar de este antiguo pueblito convertido ahora en notable centro vacacional de corte internacional, que conserva sus calles empedradas que ascienden de la playa a las laderas montañosas, con casitas de rojos tejados entre empinados declives, que dan a este pueblo ese estilo típico mexicano cuya imagen es más de aldea de montaña, que de puerto de mar.

Recomendaciones

En esta área ecológica, los reglamentos establecen ciertas restricciones que debes tener en cuenta: dentro de un perímetro de 60 metros alrededor de “Los Arcos” está prohibido el remolque de banana y ski acuático, la práctica de wave runner y jet ski, navegar a una velocidad de más de 3 millas por hora y la pesca con cualquier tipo de arte. Como recomendación general para que disfrutes al máximo tu visita a Puerto Vallarta, usa ropa y calzado cómodo, así como un buen protector solar. La brisa marina proporciona a Puerto Vallarta un clima magnífico durante todo el año; las lluvias ocurren durante los meses de Junio, Julio y Agosto.

Origen de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles

A principios de la década de 1940, prácticamente había pasado la época de nacimiento de los establecimientos de hospedaje, la nostálgica y brillante era de Don Lucas de Palacio, quien consolida el sueño de los prestadores de servicios al crear en 1922 la Asociación de Administradores y Propietarios de Hoteles, que fue el primer paso para su unificación, antecedente de la fundación de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM).

En esos años, ya como Presidente de la Nación el General Manuel Ávila Camacho, siendo su Secretario de Gobernación el constructor del turismo de México, el visionario Don Miguel Alemán Valdés, se inicia la construcción de hoteles en México, restaurantes, bares, agencias de viajes; también se fomenta la actividad de guía de turistas, además empiezan a operar los primeros transportes turísticos; desafortunadamente no se contaba con un plan maestro en aquellos inicios, lo que originó los problemas derivados de la falta de una planeación integral, ello se debió a la celeridad con que se incrementaban en forma anual las corrientes turísticas.

Por ello aparecieron los congestionamientos técnicos que actualmente padecemos, como la falta de centros agropecuarios en la cercanías de los puntos de interés, viviendas en zonas urbanas próximas a lugares de atracción y la aparición de los cinturones de miseria, como el caso específico de los puertos de Acapulco y Veracruz, por señalar los más representativos de la época.

Como consecuencia de la segunda conflagración mundial, en la que México declara la guerra a las potencias del eje, el turismo internacional desciende y se estanca al arribar menos de 100 mil viajeros de otros países, pero una vez que se restablece la paz, la actividad se vigoriza y resurge para ascender tan solo en el primer semestre de 1946 a una cifra récord de 250,000 turistas del exterior; ya destacaba el flujo de estadounidenses, toda vez que 52% de esa cifra procedía del vecino del norte.

Es así, que previendo esa circunstancia por la que atravesaría la nación en la materia de lo que se popularizaría más adelante como el fenómeno turismo, un destacado grupo de ilustres empresarios acudieron el 3 de Septiembre de 1941, ante el Notario Público número 37, Lic. Guillermo Haro y Cueto, los hoteleros Antonio Ruiz Galindo y Luis Osio y Torres Rivas, para protocolizar el Acta de la Asamblea General Ordinaria y proyecto de estatutos de la que en sus inicios fue llamada la Asociación Mexicana de Hoteles, cuyas primeras oficinas estuvieron localizadas en las calles de Bolívar número 25 Despacho 109, ahí en ese cómodo y elegante despacho se reunieron los distinguidos precursores, hombres visionarios que merecerán siempre el respeto y admiración de todos los hoteleros que hoy en díarepresentan dignamente los intereses del gremio.

Napa & Sonoma

¿Cuándo fue la última vez que pediste un vino de California para acompañar tu cena en un buen restaurante? ¿No lo has hecho? Quizá es hora de reconsideralo. Los vinos de California son todo un negocio y su calidad mejora con cada cosecha. Para comprobarlo viajamos al corazón de la región vitivinícola: los valles de Napa y Sonoma, en el norte de California.

Despertamos una fresca mañana típica de San Francisco y nos dirigimos al norte por la carretera 101. Nuestra travesía por el centro de la ciudad, a través del puente Golden Gate y más allá de Sausalito, nos condujo hasta la entrada de Sonoma, unos 45 minutos después de haber cruzado el puente. Paramos en la vinería Viansa, una villa estilo toscano en la cima de una pequeña colina. El nombre de Viansa se deriva de la abreviatura de Vicky y Sam Sebastiani, quienes fundaron esta pequeña vinería en 1989. Más que una planta productiva, Viansa se dedica a promover un estilo de vida en el que vino y comida van de la mano. Los vinos elaborados en Viansa sólo se distribuyen a nivel local; su producción está limitada a 75,000 cajas por año. Sus jardines son espectaculares: cuentan con mesas para picnic, perfectas para un lunch gourmet. La vinería también tiene dos bares para catar vino y una extensa variedad de productos elaborados en su propia cocina. En uno de estos bares probamos su Ossidiana ’99 Cabernet Sauvignon y su Viansa Reserve ’98 Cabernet Sauvignon que resultó digno de llevarlo a casa. Te recomendamos preguntar por las cosechas de reserva, la mejor parte de su producción de vino.

Cline: La escencia relajada de Sonoma
El trayecto hacia los viñedos de Cline dura sólo unos cinco minutos por el mismo camino, pero se trata de una experiencia totalmente diferente. La vinería de Cline se localiza en una propiedad llena de nogales, manantiales naturales y estanques. Se construyó en lo que antiguamente fue una misión; atestiguan su origen una gran cruz y un salón de adobe para la degustación. Cline tiene mucho carácter, desde sus exóticas aves hasta un antiguo vagón de tren que sirve también como salón de degustación. Pero no permitas que esta fachada excéntrica te engañe: Cline es un productor de vinos serio. Tuvimos la fortuna de que nos guiara el enólogo en persona, Charlie Tsegeletos. Éste fue nuestro primer encuentro con la esencia de Sonoma: educar sobre el vino sin intimidar.

Charlie nos guió, paso a paso y usando un lenguaje accesible, durante el proceso para la elaboración del vino. “Aquí es donde el enólogo toma la primera decisión importante: qué tanta cáscara y semilla deberán filtrarse tras la primera prensa de las uvas. Estas decisiones definen el sabor del vino que algún día probarás en tu copa”. Podemos decir que se trata de “decisiones presionantes”. Luego de prensar y filtrar las uvas, el líquido se lleva a grandes tanques de almacenamiento. En Cline, estos tanques –de 60 mil galones– están hechos de acero inoxidable, lo que facilita mantener una temperatura controlada. Tras varios meses, el vino se transfiere a barriles de roble y se almacena durante diferentes periodos, dependiendo del tipo de vino. Una botella normal de Syrah o Zinfandel de diez dólares tarda entre un año y medio y dos en llegar a nuestra mesa. Después de este tour, estábamos listos para degustar el producto terminado. Charlie nos dejó con David Larson, un verdadero amante apasionado que nos sirvió cada vino contándonos una historia y nos compartió sus sugerencias de maridaje. Según David, el secreto para combinar la comida y los alimentos está en la salsa y especias que se empleen.

Una pausa apetitosa
La plática de David nos abrió el apetito. Aunque nos habría encantado pasar la tarde con él, preferimos ir al centro de Sonoma a comer. A sugerencia de David, comimos en el restaurante The Girl and the Fig: un bistro estilo francés, pintado en tonos de naranja y amarillo… ¡Delicioso! Probamos la ensalada de higos y piñones y la acompañamos con un Chardonnay, conforme a lo que habíamos aprendido. Empezamos a descubrir lo que provoca hacer un viaje a esta región: compartir la pasión por los paisajes, la comida, las personas y el buen vino.

Sebastiani: la tradición familiar
Nos dirigimos hacia la vinería Sebastiani, la más reconocida de Sonoma. Fundada en 1904 por Sam Sebastiani, de origen italiano, hoy sigue siendo un negocio de la familia. Kelly Conrad, nuestra guía nos condujo a la galería principal, donde hay dos grandes bares de cata y una tienda gourmet. La vinería es una de las más antiguas en California. Solíamos ser uno de los mayores productores de vinos en la zona, con alrededor de 8 millones de cajas por año, pero hemos decidido descontinuar algunas de las otras marcas que manejábamos, porque la marca Sebastiani se estaba perdiendo. Ahora nos concentramos en elaborar un vino de alta calidad”, explicó Kelly. Su producto estrella, Cherryblock, se vende en alrededor de 75 dólares cada botella. “Proviene de un antiguo viñedo con un sabor muy concentrado y uniforme. Es un vino ideal para comprarlo y almacenarlo. Tiene una larga vida y con los años, los taninos del vino se suavizarán y emergerán los sabores”, nos explicó.

Portland

Hay ciudades que son la opción para encontrar en ellas una oferta de cultura insuperable; sí, como Nueva York o París. Hay también las que, en medio del caos, son centros de cultura y tendencias como la Ciudad de México o algunas de la India. Las hay que son el reino de los tesoros locales, como Aspen, donde esquiar es un asunto obligado. Hay pocas urbes en el mundo donde una equilibrada mezcla de elementos conjuga escenarios naturales con aires bohemios y burgueses –tal cual; lo que los franceses considerarían un sitio muy bobo–. Portland, un destino que ha ido cambiando de rostro sin perder sus aires northwetsern´s, es un paraíso del zen urbano. He aquí nuestro recorrido.

A la llegada…
Los vuelos desde México arriban a medio día o al iniciar la tarde. Entonces, el clima es agradable como para olvidarse de todo. Tomamos un taxi y nos dirigimos al Washington Park. Este enorme parque alberga dos de los jardines más hermosos de la ciudad: el Jardín de las Rosas y el Jardín Japonés, además del zoológico. Fundado en 1917, el lugar tiene 9,000 plantaciones de rosas de 590 variedades. Escalonado, el jardín permite tener una de las mejores vistas del centro de Portland y de dos de las montañas más conocidas: Mount Hood y Mount St. Helens. Una verdadera orgía visual y olfativa.

Caminando hacia arriba, por la izquierda, está el Jardín Japonés. Al más puro estilo zen, este lugar incita a la meditación. La riqueza visual se basa en su serenidad y en las pequeñas y lánguidas flores que apenas despuntan de los cerezos. También hay una casa de té estilo japonés que, pese a que está prohibido el acceso de los visitantes a su interior, permite percibir la sensación de que se está en un espacio netamente oriental. De hecho, este jardín japonés es el más grande y auténtico que se haya construido fuera de esa nación. Un paseo por estos jardines es el comienzo de un viaje signado por el más puro placer.

Donde lo victoriano se une a lo moderno
Del parque, fuimos a pie a Nob Hill. Para los trechos grandes, lo recomendable es tomar el tren Max, que une a casi toda la ciudad y es gratuito. Por SW Park St. llegamos al barrio residencial. Nob Hill tiene casas al más viejo estilo victoriano, está inundado de gente joven, muy trendy, y por todos lados encuentras comercios. Hay dos calles donde la gente se concentra más: NW 23 St., que acoge casi todas las tiendas, y NW 21 ST, que es la calle de los bares y restaurantes.

Lo interesante de las compras en Portland radica en dos puntos: el primero es que todo lo que se adquiere aquí está exento de impuestos; el segundo es que, aunque tiene dos grandes centros comerciales muy a la usanza estadounidense, la mejor oferta está en las pequeñas tiendas de ropa de diseñadores locales. Mimi & Lena es buen ejemplo de ello. Moonstruck es un clásico de los amantes de catas de vino tinto con los chocolates de esta tienda. En The Tao of Tea hallas las combinaciones más extrañas en frascos herméticamente cerrados.

Bajando por la calle 21, nos topamos con el Blue Moon Tavern de la cadena más conocida de pubs y bares en la ciudad: la de los hermanos McMenamin. Ellos son dueños de más de una veintena de lugares y del extraño Kennedy School Hotel, un viejo edificio que en algún tiempo fuera una escuela pública. Algunos de los cuartos conservan los pizarrones, con tiza y borrador. En Blue Moon –donde tocan rock y su afluencia es netamente local– descubrimos que la influencia mexicana es fuerte. Ahí se ofrece una canasta con “tortilla chips and fresh salsa and guacamole”. Nosotros pedimos el “Maria´s master-piece”, un sándwich crujiente de pan recién salido del horno –el pan es buenísimo por toda la ciudad–, con lonchas de pavo, tocino a la parrilla y la salsa secreta. Los aires mexicanos se confirman cuando uno entra en las tiendas donde se venden objetos que emulan el kitsch guadalupano.

Real de Catorce

Toño: El regreso a un centro espiritual
Es viernes. Cuando Toño llega al restaurante, sus pies sangran. Ha caminado durante días, peregrinando desde su casa –en Jalisco– hacia El Quemado, el sitio más sagrado para los indios huicholes, “lugar donde nace el sol”. Él nos dice: “Éstos son los senderos antiguos, los que caminaban nuestros ancestros. La gente ya casi no los usa. Si alguna vez hubo señales y direcciones, ya no existen; debes encontrar los senderos por ti mismo. Yo, mientras sea joven y fuerte, tengo que aprovechar”.

El desierto de San Luis Potosí es el hogar del peyote, el cactus alucinógeno que pone a los huicholes en contacto con sus dioses y constituye una parte central de la experiencia religiosa de este grupo étnico. Cada año, hombres como Toño viajan cientos de kilómetros desde su lugar de origen, en Jalisco o Nayarit, para visitar El Quemado y cosechar peyote en el desierto que se extiende a los pies de las montañas. Llegar a El Quemado implica un agotador recorrido de una hora a pie desde Real, pero los paisajes en el camino son increíbles y el silencio y la soledad en la cima de la montaña son una experiencia que no se olvida fácilmente. Pero he aquí una advertencia: la noche cae con rapidez y la temperatura baja drástica y repentinamente, por lo que debes asegurarte de contar con tiempo suficiente para el viaje de vuelta. Una alternativa más relajada es rentar caballos para trasladarte hasta allá.

Don Diego: El guardián de los registros
El sábado en la mañana, comenzamos a investigar un poco sobre la historia local. Tras algunas respuestas contradictorias, decidimos ir más allá de los rumores y leyendas y buscar a alguien que realmente conozca la historia del pueblo. Es aquí donde hace su aparición don Diego Sánchez, quien trabajó para las oficinas municipales de Real de Catorce durante más de 50 años. Ahora, a sus 80, está semi-retirado. Una vez cada dos meses, se sienta detrás del escritorio, en la habitación principal de su casa, y recibe el pago de los recibos de luz. Cuando se levanta para saludarnos, me doy cuenta que sólo tiene una pierna, a consecuencia de un intento fallido por saltar de un tren en movimiento, en su juventud, según nos cuenta más tarde.

“¿Qué puedo hacer por ustedes?”, pregunta con una sonrisa. Le explico que trabajamos para una revista y que hemos venido a recabar algunos datos sobre la historia del pueblo. Se sienta de nuevo. Cuando comienza la entrevista, noto que contesta cada pregunta con mucho mayor detalle y precisión de lo que podríamos haber imaginado. Don Diego es un verdadero especialista.

Le pregunto cuándo se encontró plata por primera vez. “Bueno…” –nos dice, inclinándose hacia adelante, con lo que la luz amarillenta de su defectuosa lámpara de escritorio le da de lleno–, “oficialmente se puede leer que la fiebre minera empezó entre 1772 y 1774. Pero, con el debido respeto hacia ustedes, no siempre se debe creer lo que dicen los escritores. Hay un documento en los archivos del pueblo, fechado en 1767, referente a una disputa por la propiedad de tierras, y ese documento dice: ‘derecho a dichas tierras y equipo minero’. Nadie requeriría equipo minero si no hubiera habido minería”. Confirmado: si eso fue en el año 1767, las fechas “oficiales” no son del todo precisas.

Don Diego nos relata toda la historia de la región, desde los conflictos prehispánicos y las migraciones de los grupos indígenas hasta la actualidad, citando de memoria documentos, nombres y fechas en todo momento. Cuando, finalmente, hemos saciado nuestra curiosidad histórica y recibido respuesta a nuestras interrogantes, pregunto a Don Diego sobre su familia. Me cuenta que tiene 11 hijos y otros tres que murieron. Alrededor de 20 nietos y bisnietos, cree. Comienzo a percibir una sensación del ritmo en esta tierra: pasos lentos y vidas largas.

La búsqueda de Lalo y el descubrimiento de doña Sabás
A la mañana siguiente, tomamos un jeep hacia el desierto, en busca de un hombre llamado “Lalo”, quien dirige un programa para proteger el cactus del peyote, en peligro de extinción. Toño, con los pies lastimados, acepta un aventón por las empinadas colinas. Decidimos sentarnos en el techo del jeep, para poder tomar fotos con facilidad y disfrutar de la vista. Un tip para el viajero que haya de seguirnos: A menos que tengas nervios de acero, ¡nunca te sientes en el techo del jeep! El precipicio a tu izquierda tiene cientos de metros de profundidad y el camino es en extremo escabroso y sinuoso. Pero, si bien los primeros 15 minutos de trayecto hacen que cualquier montaña rusa parezca segura, el sacrificio vale la pena. La vista de las escarpadas faldas de la montaña y de las ruinas de varias antiguas plantas mineras que se encuentran en el valle a lo largo del camino, son en verdad impresionantes.

Al pie de la montaña se encuentra un pueblo conocido como Estación Real de Catorce, en honor al tren que solía detenerse en este lugar. Allí encontramos a doña Sabás, que renta cuartos a los viajeros. Cuando preguntamos su edad, dice orgullosa: “Cumplí 100 el 5 de diciembre”. Doña Sabás tuvo 23 hijos, 22 de ellos sobrevivieron. ¿Y cuántos nietos? “No sé exactamente cuántos”, admite. “La mayoría de mis hijos y de mis hijas viven lejos. No hay trabajo para ellos aquí”. Nos obsequia una sonrisa y, con un destello en sus brillantes ojos azules, comenta: “Trabajé en el gobierno 50 años, firmando las listas de la gente que se va y de la que llega. Pero ya no. Ya trabajé mucho”.

El Rancho Margaritas
Nos es difícil despedirnos de doña Sabás para seguir nuestra jornada en busca de Lalo. Cuando finalmente llegamos al Rancho Margaritas, nos informan que Lalo ha ido a la Ciudad de México y que ninguno de sus hombres se encuentra en la estación para darnos información. Sin embargo, el Comisionado local, una especie de oficial de la ley, que también es propietario y operador de la tienda general, se complace en platicarnos acerca del cactus protegido. “El problema son los huicholes corruptos”, dice con franqueza, mirándonos con suspicacia. “Tienen el derecho legal de tomar la planta para propósitos religiosos, pero traen a personas de fuera que les pagan… y por eso [los cactus] están desapareciendo”.

Dejamos al Comisionado y nos adentramos más en el desierto, hasta un punto en el que Toño encontraba peyote en otros años. Pero, tras una búsqueda infructuosa de una hora, tiene que admitir que las cosas han cambiado. “Me quedaré a pasar la noche aquí y tendré que adentrarme más en el desierto mañana”, concluye. Le pedimos que, de despedida, nos permita tomarle una foto. Él se niega, pues esto atenta contra sus creencias.